Princesa de porcelana, sé que añoras sentirte amada. Pues solo tú sabes, mi pequeña, que mientras ames, serás feliz, sin necesidad de dañar ninguna perdiz. Sin miedo a lo que pueda pasar. Sin pensar en que todo puede acabar.
Sin miedo a volver a llorar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario